lunes, 24 de septiembre de 2012

Don José Ñihuén. (1986)

Don José Ñihuén. Un hombre satisfecho de existir.

Pato Varas



A veces lo que un ser humano requiere y necesita no es tanto una enseñanza o un consejo o una técnica o metodología más; tampoco una crítica o evaluación o diagnóstico. A veces lo que necesitamos es encontrarnos con un ser humano optimista o realista o cálido o profundo. Con un ser que vive y padece como nosotros mismos y que, sin embargo, permanece fiel a sí mismo y dispuesto a acompañarnos en nuestro viaje.

Me tocó tantas veces admirar la grandeza en un hombre pobre o la nobleza en un ser cansado; que he llegado a pensar que el agua sabe dulce en el hombre simple y amarga en el enfermo. Y así, del mismo modo que hombre rico no es el que más tiene sino el que menos necesita, así el débil es el que más demanda, así sea porque nada posee, así sea porque de sí mismo no se vale. Y antes de enjuiciar, dar. Dar presencia, comprensión, apoyo y entusiasmo.



Hace años conocí a un mapuche pobre a orillas del lago Lleu-Lleu. Vivía con mil pesos al año, de lo que le quedaba al vender su trigo y porotos. Todo un año trabajaba su tierra por catorce sacos de trigo y dos de porotos. Tenía cincuenta y siete años y era tuberculoso. Pero he conocido pocos hombres más llenos de dignidad e igualdad que él. Poseía un lugar en la tierra, concreto y real. Y desde él emergía más poderoso que el “Adán” de Vicente Huidobro. Había tanto orgullo en sus manos y tanta vida en su mirada, que estar junto a él fue, una vez más, sumergirme en lo esencial.

Don José no pedía nada. Se bastaba a sí mismo. Y por eso recibía respeto y compañía. Para aprender, todo lo que había que hacer era estar al lado de él. Nada más. El no hablaba de la vida, la vida hablaba de él. Don José ¿hasta cuándo piensa trabajar? “Cuando en tirando la semilla me de vuelta y vea que el surco me está quedando chueco, no trabajo más”. Así medía el tiempo ese hombre de la tierra. Enclavado entre la lluvia y el barro, no por eso había perdido su sentido. Sus manos eran duras y su alma suave. Don José ¿esta cuadra de maravillas son pa’ los pollos o pa’hacer aceite? No, dijo, “son pa’bonito”. Una cuadra que ocupaba tanto terreno como la chacra de su señora, doña María. ¿Y no es mucho terreno pa’las puras flores, don José? No, aquí hay terreno pa’comer, terreno pa’pasar el año y terreno pa’bonito. A la señora también hay que saberla hacer feliz. Yo podía imaginar a don José volviendo a “la hora de doce”, cuando el sol está arriba, con hambre en el estómago y en la vista. Y mirar su cuadra amarilla como reflejo del sol que le llamaba a su hogar. ¿Dónde vive don José? Siga el sendero pegado al cerro hasta que vea el manchón amarillo, ahí llama.

Ahí llamamos. ¿Diga? Señora, queríamos hablar con usted, gritamos desde la cerca, a unos 80 metros. Espere, va a tener que ser con mi marido. Pasó un tiempo y apareció el mapuche. Era bajo y delgado; se había mojado y peinado el pelo, la camisa era blanca y recién puesta. Caminó cuarenta metros y se detuvo. “Pasen”. Avanzamos los otros cuarenta metros. Así nos dijo, en ese lenguaje de ritos, pueden entrar en mi espacio, una mitad para ustedes, una mitad para mí, conversemos ahora. Nos quedamos en su territorio a orillas del lago. No se queden en la bajada o los van a molestar los animales cuando bajan al agua. A nosotros nos había parecido el mejor lugar. Y cuando venía, por la tardecita, a conversar (le gustaba conversar) hacía igual: cruzaba por entre los árboles hasta un lugar que consideraba el punto equidistante y allí nos encontrábamos. A don José le podían faltar medios (mi mayor aspiración sería tener un caballo, pero no pa’montarlo, se apuró en aclararlo), pero le sobraba sabiduría. No fue nunca a la escuela, y, sin embargo, era no sólo educado sino, a cabalidad, un hombre culto.

William Schutz, el precursor de los Grupos de Encuentro, en su libro “Todos somos uno”, escribe que en el apoyo podemos distinguir, digamos, niveles: las personas que no requieren ni necesitan apoyo, que usualmente tienen una buena interacción y que la disfrutan, pero no la exigen como medio de avance o cambio.

Las personas que todo lo que requieren por apoyo es compañía, personas a las que el hacer en soledad o autosuficientemente les incomoda; ellas prefieren ser acompañadas.

Personas que requieren un apoyo mínimo, traducido en ser acompañadas y retroalimentadas; cuando se les indica cómo van, por dónde van y hacia dónde van, eso les permite fructíferos avances.

Personas que solicitan un apoyo decidido, en términos de compañía, retroalimentación, clarificación de metas, desarrollo del darse cuenta, capacidad de expresión, respaldo, incentivación, paciencia y dedicación.

Personas que exigen que otros hagan las cosas por ellos, parcial, temporal, total o permanentemente; poseen carencias o limitaciones insalvables, pero les es posible concentrar su energía en algún quehacer, de suyo, esperanzador para ellos.

Finalmente, personas para las cuales y en las cuales ningún apoyo es fructífero y todo resulta vano.

Don José era de esos hombres que no requieren ni necesitan apoyo. No porque no tengan penurias y limitaciones, sino porque poseen el don de resolver desde sí su vida, cualquiera que sea, y la dignidad es más valiosa, en ellos, que el beneficio ajeno. Con él aprendí que quien resuelve, qué ayuda o apoyo resulta necesario, no es el que ofrece tal ayuda sino el que la pide. Muchas veces puede sucedernos que lo que nosotros consideramos un problema en la vida de alguien (y lo consideramos así posiblemente porque en nuestra vida sería un problema), en esa persona no es un problema, sino una forma de vida, donde el supuesto “problema” ha sido resuelto con arreglo a esa forma. De este modo resultó que a mí me parecía un grave problema que don José viviera con mil pesos al año (forma de pensar que se me ocurre la mayoría compartimos); sin embargo, para él ése era su desafío existencial y lo había vencido honrosa y hermosamente por decenas de años. ¿Qué podía enseñarle yo a ese hombre si yo no sería capaz de vivir con diez veces ese dinero, mensualmente?

Don José ¿qué compra con los mil pesos? Hago cuatro compras pa’todo el año: yerba mate, manteca, sal y velas. ¿Y los cigarrillos, don José? No, pa’vicio me traen mis hijos. Y don José estaba muy consciente de su forma de vivir. Cuando llegó la última tarde que conversaríamos, me miró largamente a los ojos y me dijo: “Ahora ustedes conocen la historia de la pobreza”. Y me ofreció uno de sus cigarrillos, porque siempre, estimó él, había que compartir. “Un día los suyos, otro día los míos”. Era un asunto de libertad y de dignidad. Yo no fumaba ni fumo, con él sí.

Luego nos quedábamos por la noche, con Roberto, mi amigo viajero, comentando cada frase de don José. Usualmente llorábamos de emoción existencial e intelectual. La sabiduría de don José se medía en su andar y en cada uno de sus pasos. Habíamos sido nosotros los beneficiarios directos de este encuentro mágico.

Hombres profundos que conocen en profundidad la vida. Nada los agobia ni agota. Se han empeñado en vencer, cada día, a la muerte. En ellos el árbol florece y la criatura crece. Cada día rezan en silencio y piden, al Dios de los simples y sencillos, un par de manos para labrar, aire de las montañas para ennoblecer el cuerpo y una sonrisa en el camino para entibiar el alma. Don José ¿conoce pa`l centro? Sí, de joven trabajé en Temuco. ¿Dónde? En un banco. Y ¿qué hacía, don José? "De todo, yo les solucionaba todos los problemas a los del banco. Me dijeron que cuidara la puerta, pero yo hacía de todo. Iba a las casas, también; había mucho que hacer. ¿Por qué se vino, don José? No me gustó, a esa gente no le gusta vivir, andaban siempre entre preocupados y enojados. Fue bueno conocer, siempre es bueno conocer. Pero no había tranquilidad ni aire. Además echaba de menos la tierra". ¿Será que las ganas de vivir surgen de la tierra?.

Llegó el día de la trilla y hubo fiesta y convite. Todos queríamos estar: mujeres, niños y hombres. ¿Quién cuidaría la carpa y los alimentos para que no vengan los perros y los animales a darlo vuelta todo? Yo me quedo, dije. Salieron a la hora de doce. Me quedé en mi propia intimidad intimando con el lago y el atardecer. Entre las penumbras apareció don José. Traía una botella de licor artesano y el pastel que la manda mi señora. Nos sentamos junto al fuego a co-existir. He visto a un hombre satisfecho de existir. Sus catorce sacos de trigo, ensacados. Sus dos sacos de porotos, ensacados. El resto repartido y pagado en trueque. "La próxima semana me iré en carreta a Cañete. Veré a mi hijo, el de Agua Potable y le compraré un presente a mi mujer. A mi hija (de cuarenta años) las trabas pa`l pelo que me encargó. Me las pidió de color verde. Acá todo es verde, verde el suelo, verde los árboles, verde el lago. A veces, el cielo, como las esperanzas, también se pone verde. Verde quiere las trabas pa`l pelo mi hija. Y volveré al día siguiente, con mi manteca, mi yerba, mi sal y mis velas a vivir otro año con el alma verde, de encanto".

martes, 28 de agosto de 2012

Comentarios acerca del Acompañamiento Emocional . (19/05/2012)


Comentarios acerca del Acompañamiento Emocional . (19/05/2012)

Transcripción de comentarios en una sesión del Seminario Avanzado, realizada por Sarala.

Siempre seguimos el criterio del principio de urgencia. La urgencia es la necesidad primordial que está exponiendo la participante en ese momento  y eso es lo que tienen que considerar como primer plano. Dependiendo del participante la acomodación y ampliación de consciencia se pueden simplificar.

Al decir que observaras qué sensación en tu cuerpo te estaba pidiendo la atención, no hubo una respuesta verbal sino que la respuesta fue el inicio de la crispación levemente en la frente, el cambio de colorido en la piel, el gesto de los labios y me parece que lo que va a suceder es una liberación emocional. Lo primero que hice fue tocar la frente. Esos toque suaves, no tienen otro propósito que retroalimentar de una forma no verbal. El cuerpo reacciona tomando nota del tope o toque y lleva la atención a ese lugar y por lo tanto se da cuenta de las sensaciones que hay en esa zona.

Luego comienzas a tragar saliva y en términos generales sabemos que las emociones van del centro hacia afuera y que los movimientos en contra de afuera hacia el centro están conteniendo la emoción, son formas de contención de la emoción. Por lo tanto ahí yo propongo el primer experimento, que es el movimiento contrario, que es carraspear, de adentro hacia afuera. Después de eso fue más fácil el llanto.

Es importante acercarse, toparte o tocarte levemente y lo más fácil es guardar silencio y acompañar en forma no verbal, emitiendo los mismos sonidos o similares a los que está haciendo la participante. Toqué la cabeza y el diafragma. Satisface que ella sepa que la estoy acompañando, satisface que las zonas que toco se van a alertar sensorialmente y como seguimos esa máxima de que toda emoción es una sensación, si en esas zonas hay emociones, seguramente se van a despertar aún más. Pero sin presionar, sin entrar a que si o si tenga que ocurrir, por eso que son toques no más, no son presiones.

Ahí la participante lloró, hubo bastante de eso. Yo estaba acompañando con topes, te tocaba con la rodilla el brazo, te tocaba la cabeza y con sonidos también, pidiéndote que respiraras de vez en cuando porque estabas haciendo muchos cortes de respiración. Esto es simple pero no hay que olvidarlo. El respira te da pausa, energía e ilación. Cuando la persona no respira es una reacción orgánica típica de que la persona centra la atención en algo que le produce un cierto estrés.

¿La pena está en alguna parte del cuerpo?  hay un movimiento de energía, una conexión que sucede desde el diafragma, pecho o abdomen, una conexión emocional que sube hacia la garganta, la boca y los ojos en el caso de la pena y en el caso de la rabia se desplaza hacia las manos, la boca y las piernas. Es evidente que la emocionalidad está en esta zona, (pecho) por decirlo, y que de ahí se mueve. Hay mucha emocionalidad de miedo en las rodillas y en los muslos, posiblemente por una situación de escape. Hay mucha emocionalidad en la espalda, como rabia, rencor. En el rostro y en los hombros  también hay emocionalidad pero el gran centro de emocionalidad es el pecho, el abdomen, la zona del plexo solar, alrededor del diafragma, por eso es que ocurre que la sensación es de movilización de esta zona hacia afuera. ¿Pero será el llanto un bolsón que está ubicado en alguna parte? Yo no creo eso. La respuesta más técnica siguiendo a Reich es: la emoción es un movimiento de contracción o retiro que va hacia el centro, es lo que podríamos llamar la angustia. Ese movimiento en el cuerpo genera contracturas musculares, tanto de las musculaturas voluntarias como involuntarias, esas contracturas se pueden volver crónicas y constituyen un hecho histórico. Pero todo eso parte de un sentimiento que estará en la cabeza, en el cerebro, en el plexo solar, es una mezcla seguramente. Pero en nuestro lenguaje las personas decimos que el sentimiento lo tenemos en un lugar. Se produce una familiaridad entre el sentimiento y la respuesta muscular. La musculatura promueve sensaciones muy nítidas, los órganos no son tan sensoriales. Hay una conexión entre la musculatura y la relación emocional que hacemos, no porque lo hagamos consciente o racionalmente sino porque la contractura está asociada a un fenómeno emocional o a un cuerpo de emociones y por lo tanto si la musculatura se mueve en un sentido u otro, despierta las emociones. Relacionamos el cuerpo con las emociones que vivimos. Hay una base que sería la base del placer y del dolor. Esa es la base más primigenia. Podemos poner después agrado versus desagrado, comodidad versus incomodidad, malestar versus bienestar. Ahí se mueve el cuerpo y llega un momento en que el cuerpo necesita responder aparentemente; dar una respuesta a estas contracturas. El llanto, la rabia, la risa, el miedo, son fenómenos que construye el cuerpo a partir de la contractura, del retiro del cuerpo hasta el centro como forma de defenderse y si se queda esa situación así, genera una necesidad que es volver a la situación anterior (expandida) y eso es lo que nosotros sentimos y traducimos como emoción. No es nada más que la respuesta del cuerpo de querer soltar la contractura y la forma de hacerlo le llamamos emoción. Aquí hay un problema cultural grave ya que las sociedades han menoscabado esta respuesta natural, la han controlado. La respuesta es natural y no cultural.

Sabemos que las emociones van del centro a la periferia, sabemos que es necesario que esta liberación ocurra al menos cuando su cuerpo así lo demanda y más allá de que pueda haber técnicas que promuevan esta liberación, también hay un asunto de que es necesario no tan solo liberar la emoción sino que también controlar la emoción. En esa perspectiva el estar tranquilo acompañando sin presionar permite a la persona ver esta situación dual.

En bioenergética hay una bioenergética suave, otra fuerte y una exageradamente fuerte. Si nos vamos por la fuerte con mucho masaje fuerte, violento y doloroso y por la motivación que la emoción se libere, eso va a ocurrir y tiene un plus a favor que es que la emoción se liberó. Pero tiene un plus en contra que no fue posible en esa circunstancia que la persona observara la pugna que tiene porque la presión obvió la pugna y salió la energía a mata caballo y no hubo posibilidad de tomar contacto con lo que contiene, reprime, bloquea o mantiene la energía ahí sin que salga, porque ese es un motivo también; por algo la persona lo hace y posiblemente hay algo detrás de eso. Es un tema dialéctico, detrás de eso hay una síntesis. Hay algo que queda pendiente y sobre la presión no hay una toma de consciencia acabada y tampoco hay un hacerse cargo de sí mismo y tampoco hay una posibilidad de tomar la responsabilidad de eso Todo queda obviado por la presión exagerada. En cambio si no ocurre eso a lo mejor el proceso no tiene éxito o va a ser más lento, indirecto pero abre la posibilidad de  que exista una comprensión más profunda de la persona de su situación pugnante, que se haga cargo de eso, que lo anote en su acerbo de conocimiento interno y además que cuando toma una vía, se haga responsable de la vía que tomó. Entonces sigue estando el proceso en sus manos. Vamos al otro lado, al que está conteniendo. El lado que contiene tiene sus motivos. El ámbito de las razones tiene que ver con la cantidad de energía que puede movilizarse y lo precario que puede quedar la persona en términos de vulnerabilidad. Tal vez todo eso que se moviliza, por ejemplo el dolor, la persona aún no está en condiciones de masticar eso y digerirlo. El organismo es sabio y si está impidiendo algo es como que está diciendo esto tenemos que hacerlo pero todavía no están las condiciones adecuadas para ello. Puede que en un principio el organismo esté diciendo no me atrevo, tengo miedo. Puede que en unas semanas o meses, dependiendo del método, acompañamiento y el grupo, pueda intentarlo. 

Por ejemplo, XYZ ha dicho no recordar su infancia. Esa es una respuesta del organismo, no es que tenga mala memoria. Hay algo ahí que está diciendo esto no lo quiero recordar porque me hizo mucho daño, porque me dolió, porque aún no estoy en condiciones de masticarlo. Para la teoría debiera ser sanador hacerlo…pero no se puede asegurar. Todos estamos librados a un proceso de experimentación y de ir paso a paso evaluando, reflexionando sobre lo que va sucediendo y la cualidad virtuosa o defectuosa que está teniendo lo que está sucediendo.

Hay algunas personas en el tema de la terapia que tienen una posición  de honestidad radical.   Significa que se promueve el que las personas liberen todo lo que piensan, sienten, perciben de otra persona, que expresen todo lo que son y han sido, en fin honestidad radical y absoluta. Yo creo que en términos ideales eso está bien. Pero hay dos temas. Una es la pugna entre verdad y amor. Una verdad absoluta puede doler al que la emite y al que la recibe. ¿Cuál es el criterio para expresar la verdad? Yo digo que el criterio es que la verdad tiene que ser supeditada a otro valor superior que es el amor. La prudencia es la capacidad de callar cuando la verdad hace daño. Tal vez sea más amoroso tener prudencia y criterio y saber de qué manera, cuándo y cómo se dice la verdad. Tal vez las personas tenemos un cuándo y cómo hacemos estos procesos de liberación emocional, tal vez haya un punto de criterio y prudencia. Eso es lo que hice cuando acompañé a XYZ, la acompaño pero no la presiono, lo que tiene que ver con principios que estoy sustentando.

 Luego XYZ se sienta y ocurre el vaivén. Es un movimiento energético, es una respuesta que se está dando XYZ para ir hacia alguna parte. A nosotros nos compete ayudar a ese movimiento, acompañarlo, nada más. Yo toco para saber cuál es el estado de la situación emocional, porque ese es un indicador bastante bueno de averiguar cuánta emocionalidad contenida hay en las personas, de acuerdo a poder tocar las contracturas musculares y de poder tomar noticia de la temperatura. Donde hay emoción contenida la temperatura es alta, cuando la emoción se retira, hay mucho frío. Tocar con tacto, prudencia y sin ser invasivo. Yo tengo la tesis de que si mantengo la mano en la zona contracturada y la masajeo suavemente, eso va a aumentar la consciencia orgánica del propio cuerpo de la persona sobre esa zona y eso va a generar conexiones que no pasan por la mente. Esa suma de acompañamientos no verbales va creando una situación de contexto favorable para que el organismo pueda expandirse y pueda tomar la decisión de poder liberar.

Luego viene la pena. Esta siempre viene por oleajes. Varios, hay que esperar y seguir acompañando. El proceso no se ha cerrado, es un momento. Obviamente el lenguaje verbal no tiene cabida. A veces puede ser utilizado para facilitar la liberación emocional, pero no con otro propósito. No debiera haber lenguaje que buscara información, que buscara contención, que buscara la aparición de procesos de darse cuenta en la participante. No es el momento. Esto es como un interruptor que para un lado abre una compuerta y cierra la otra. Si te vas a la situación emocional y corporal, se cierra el interruptor mental y verbal y si te vas a la situación verbal y mental, se cierra lo emocional y corporal. Hay que estar ahí, la situación emocional del acompañante está abierta. Si tú nunca has trabajado tu emocionalidad y no estas dispuesto a juntar las aguas, entonces, no estás en condiciones de hacer un acompañamiento emocional cabal. La situación es muy distinta en términos de efectividad y producto. El proceso es un proceso de investigación experimental, por lo tanto es esta situación que se genera un objeto de estudio, donde se generan hipótesis de trabajo, donde se prueban experimentos para probar las hipótesis. Lo ideal es no pensar, sólo percibir. Funcionar sólo con lo que está sucediendo, sin tener que saber las causas. Y sobre esos sucesos estoy proponiendo experimentos para que XYZ conozca las causas, no yo. Eso significa que tampoco hago movimientos para saber. XYZ narra una parte y otra la nombra. Las personas que están interesadas en el contenido y la información van a indagar ahí porque sustentan una teoría de que eso es bueno para la persona. Si tú no tienes esa motivación esa indagación no es indispensable. Lo que me interesa es que ella si sepa. El acompañamiento se vuelve más fenomenológico, porque está solamente en lo que está ocurriendo. Esto es harto trabajo: observarlo y percibirlo, porque el nacimiento del pensamiento y de los constructos del pensamiento vienen precisamente del salto, de que no es necesario que perciba tanto. Con dos o tres cuestiones ya me di cuenta de que se trata, lo resumo, lo sintetizo, hago un constructo y lo paso a la mente. Si no haces eso hay permanentemente un abanico de percepciones ahí funcionando y todas con significaciones mas o menos desconocidas. Habrá algunas personas que requieren respuestas externas. Hay un tema de restricción técnica, que la respuesta se limita a lo que percibo. Algunos querrán respuestas más amplias, más interpretativas, pero desde el enfoque que yo propugno, la investigación científica, así, empieza a ser blanda, muy subjetiva. Aquí obviamente estamos trabajando en el mundo de la subjetividad, pero ponerle más subjetividad, es innecesario. Lo que yo tengo que tratar es que la persona objetivice su subjetividad, que tenga un acceso serio a su subjetividad, no que tenga elementos interpretativos externos. Por lo tanto el acompañamiento va en la dirección de darle insumos para que los ordene, los trabaje, los procese y resuelva a cabalidad. Posiblemente sea un proceso lento, y que algunos experimentos no den resultado.

Yo le pregunto a XYZ: ¿Qué vas a hacer en los próximos 40 años y que quieres ser en los próximos 40 años? No estoy interesado en que la conteste, solo la quiero plantar para que en algún momento conscientemente o no, la elabore. Esta pregunta tiene que ver con que estás resolviendo una parte de tu vida que es pasada, que es bueno resolverla porque hay indicadores que muestran que eso está atravesado, pero esa no es ni siquiera toda tu vida, ni es tu vida, no es tu presente ni tu futuro. Otra pregunta que yo hago en esa misma dirección cuando estas hablando del  daño es si ese daño te está ocurriendo en el presente. Le estoy diciendo en forma indirecta todo este daño no está ocurriendo hoy día. Legítimamente tú estas centrada en el daño que ocurrió, porque ese daño no fue resuelto en ese momento.

 Con eso respondo a la pregunta qué es verdad y que no es verdad. Es todo verdad, lo que pasa es que la persona está centrada en una verdad y tiene miles. No es un dilema entre verdad y mentira. Es un dilema de valoración de las verdades.

 

Ejemplo de R.K. Si una persona habla rápido, lo más probable es que no le hayan prestado atención en la vida.  Yo (Pato V.) no estoy de acuerdo.

Yo me tengo que dar cuenta que la persona habla rápido, pero no tengo que elaborar una hipótesis de por qué habla rápido. Basta con que la persona hable rápido para que yo tenga información para elaborar el experimento, sin necesidad de tener la hipótesis. Habla rápido, si vemos lo teórico, tiene que ver con el principio homeostático. Hemos observado que hay un exceso en esa persona o hay una carencia y eso significa que está fuera de su función homeostática equilibrada. Esto está fuera del equilibrio homeostático entonces va a ser tema de trabajo. El hecho de que una persona esté fuera del punto 0, significa que hay un elemento a trabajar ya que en   los elementos de exceso y carencia, el organismo está permanentemente pugnando por volverlos al punto 0. Lo rápido es una percepción.

F.P.  se juega por la terapia grupal versus la individual, porque lo que ocurre con toda frecuencia  es que el grupo se da cuenta de lo que la persona no se da cuenta y esa retroalimentación es fundamental.  Habemos personas que sobre nosotros mismos hay cosas sobre las cuales no nos damos cuenta y  parece que ese no darse cuenta es una ausencia que debe ser resuelta. Hay una fuerte creencia que el darse cuenta de lo que me sucede es importante que me ocurra. Esta es una afirmación base de la terapia Gestalt: el darse cuenta.

Volviendo al ejemplo de la persona que habla rápido, el segundo elemento a considerar es ¿y esa persona se da cuenta de eso? Ahora de acuerdo a su percepción la persona tendrá que resolver si eso es rápido o lento para ella y si requiere cambio o no. Volvamos al tema de la verdad. La verdad que yo tengo es una referencia pero tampoco es decisiva. La verdad que importa es la verdad que la persona va construyendo. Y en eso operan elementos de significación, valoración, a los cuales tampoco tiene acceso el terapeuta y es posible que la persona tampoco los tenga racionalizados, lo hace no más, pero para la persona es importante que vaya con su anhelo y congruencia. Las situaciones ya vienen cargadas con una valoración por la persona.

En el trabajo con XYZ, sólo llegamos a la liberación de la emocionalidad. No sabemos que historia hay detrás, cuánta significación tiene, de qué se trata. Hay cosas que pueden ser de un proceso de trabajo que continúa.  Si generó el alivio suficiente como para decir esta sesión está cerrada, por hoy este fue el proceso, pero eso no significa que la situación de cambio que aparentemente ella está buscando, lo declare o no, haya ocurrido. Para que ocurriera tienen que pasar otras cosas más, como el hecho de que esto que generó el dolor sea resuelto en términos de todo lo que dejó ahí pendiente, incompleto y tachado, contenido, de eso nos da respuesta la emocionalidad que tiene. Si una persona tiene una emocionalidad de ese nivel, indica que ha habido una contención histórica de la emocionalidad. Significa que se ha tachado, contenido, reprimido los eventos que ocurrieron en esa época de la vida con la significación que tuvieron, que puede que no sea la que tiene hoy día. Puede que hoy la significación esté resuelta. Pero si volvemos y esa situación es revivida recién va a aparecer la significación que tuvo en ese momento anterior.

En el trabajo de Gestalt es posible que el adulto increpe al padre porque trató mal al niño. Eso es un elemento reparador, pero la verdadera reparación es que el niño se exprese ante al padre que lo trató mal. Significa inventar una situación fantasiosa y desde esa posición expresa lo que en esa época no expresó. Y a lo mejor lo que quiere es que su padre le asegure que le ama por que tiene mucho miedo. Así es que lo que el adulto pensaba que era la resolución de la situación pasada, no necesariamente es lo que va a aparecer en la situación “como si fuese real”.

Volviendo al tema investigativo, hay una diferencia entre recordar y evocar las sensaciones. Recordar parece estar estructurado de alguna manera a través de constructos en el lenguaje e imágenes que ven a distancia, los recuerdos son en esencia imágenes. La construcción de los recuerdos tiene un cociente de interpretación para la misma persona y la construcción misma es interpretativa, es decir se construyen las imágenes del recuerdo de acuerdo a un montón de información que se organiza de esa manera. En cambio la evocación de sensaciones es dura, es decir es tal cual es, no viene modificada, es como fue no más. Dónde quedan esas sensaciones, dónde están guardadas y en algún momento, las re vivimos. Y el aporte del Focusing y Hakomi, va en esa dirección; en información de trabajo que es relevante desde el punto de vista de la investigación. En cambio los recuerdos no tienen el mismo peso, la memoria se organiza y es selectiva.

 

 

Gestaltdrama (1/10/2011)


GESTALT   DRAMA
Transcripción de la sesión de introducción del Seminario Avanzado del 1 de octubre de 2011, realizada por Sarala.

El propósito del gestalt drama es que el grupo le representa a un participante su mundo interior. Esto es un gesto de audacia, insolencia y osadía porque nadie puede comprender el mundo interior de otro ser humano. Uno podrá entender en el lenguaje lo que el otro está diciendo, pero meterse en ese mundo es privativo de cada uno de nosotros. Yo puedo contar una experiencia y Uds. la van a entender, pero la vivencia de la experiencia sólo por aproximación se puede entender o por analogía se puede acercar a la comprensión. Aún cuando sea por analogía, siempre nos vamos a estar representando a nosotros mismos.

Esto deja fuera otras cosas: el gestalt drama no pretende representar las interacciones del participante, es decir no es un psicodrama. La fuerza del psicodrama es representar las interacciones de un ser humano. Por eso un psicodrama de lo más exitoso es hacer que se represente un almuerzo de la familia del participante.

En el gestalt drama no hay personajes externos, hay sólo personajes internos. No hay Papá ni Mamá, aunque podríamos representar el papá o mamá interno del participantes, es decir su percepción. Se representa el mundo interior que aparece en el proceso de acompañamiento al participante.

PRIMERA ETAPA:

Hacer el proceso con la presencia del grupo. Durante el proceso tenemos que organizarnos para tomar la información necesaria para hacer después la representación.

Las anotaciones son:

1.-La organización de los momentos. En los procesos el participante pasa por varios momentos. Los momentos son los hitos por los que pasa el proceso. El proceso no es una línea continua plana, es una onda.

También hay hitos para el proceso del acompañante: la acomodación, ampliación de consciencia, etc.

2.-La persona en el proceso manifiesta temas centrales. Estos suelen ser obvios.

3.-En el proceso la persona manifiesta dos tipos de hábitos que ya reconocemos: los hábitos del proceso y los hábitos históricos. Hay hábitos que la persona reitera en el proceso a propósito del proceso, esos hábitos pueden ser históricos o no, pero lo clave es que la persona lo reitera a propósito del proceso. Ej: una persona te dice tres veces: ese tema no lo quiero tocar…ese es un hábito del proceso, tal vez sea histórico.

Hábito es una conducta que se reitera.

Los hábitos históricos los reconocemos por dos vías: por lo que la persona está haciendo y evidencia un hábito histórico y por lo que la persona está diciendo o declarando. En el haciendo, se aproxima mucho a los indicadores por ejemplo ciertas muecas, rictus, conformaciones del rostro que para que hayan llegado a ser así es necesario que hayan sido y sean un hábito histórico. Ciertas arruguitas que vamos teniendo, denotan nuestra historia y es porque hemos tenido un cierto hábito.

Las creencias sostienen los hábitos. Detrás de un hábito hay una o varias creencias.

Cuando estás trabajando con el método Hakomi, igual estás teniendo presente todo esto. Desde ese punto de vista la Gestalt es mucho más ligera y natural. Estás en el continuum de consciencia y en el aquí y ahora, observando lo que ocurre y con eso trabajas sin llegar al punto analítico.

En Hakomi hay un segundo plano en que estas resolviendo eso, es decir cuáles son los hábitos históricos, los hábitos del proceso, los temas centrales como aporte al trabajo que estás haciendo en primer plano. Un buen cierre de proceso requiere el haberse asomado a resolver las creencias.

¿Cuáles son los máximos indicadores de que una persona ha tenido un cambio?

¿Cómo evalúo si el trabajo fue provechoso? Teniendo indicadores de cambio.

¿Cuáles son los indicadores más potentes? El cambio corporal. Cuando un proceso terapéutico es de fondo, las personas cambiamos nuestro cuerpo. Ej: luminosidad de la vista, luminosidad de la piel, la flexibilización del cuerpo, la vitalización del pelo. Para cambiar corporalmente y que esos cambios persistan, significa que la persona cambió sus hábitos. Esa es una clave. El indicador de cambio es que la persona cambió sus hábitos. El cambio puede ser positivo o negativo. La dirección del cambio irá en cómo yo valido el cambio, como un cambio positivo. En Gestalt, el cambio lo valida el sentido de congruencia de la persona.

 

En Hakomi habría que chequear la respuesta nutricia.

 

Entonces, hay cambios corporales, en los hábitos, en la emocionalidad. La mayoría de las personas viven emociones que no han vivido en su vida. Parece que un tema que produce dificultades de vida, tanto interna como interactiva es la pérdida de la capacidad de vivir las propias emociones y expresarlas. Cuando las personas liberan emociones que no es la emoción del presente… todos los seres humanos nos vamos a emocionar siempre, si somos sanos, porque en la interacción con el universo, amerita que le ocurra. El universo puede ser favorable o desfavorable, a veces nos agrede y la emoción juega ese papel de estabilizar la situación interna a raíz de la situación de interacción. Hay motivos para estar triste, entonces el organismo dice hay que llorar, hay motivos para estar enojado entonces hay que rabiar, hay motivos para estar alegre entonces hay que reír. En el proceso, una de las tareas es la liberación de las emociones y entonces en los indicadores de cambio aparece la estabilización de las emociones. Me refiero a que las emociones del pasado fueron resueltas, liberadas y expuestas por lo tanto ese estamento emocional que cada uno de nosotros tenemos está en condiciones de vivir las emociones del presente de manera natural. Cuando te ocurra que te emocionas siempre planteémonos: ¿esta emoción es una emoción del presente o del pasado? Porque si es una emoción del pasado significa que había una cuestión pendiente emocional y que se está resolviendo. Si es una emoción del presente lo más probable es que sea lo más legítimo de ese organismo.

 

Cuando quieres hacer una evaluación o una autoevaluación de un proceso, el cambio en las emociones significa que las personas tendrían que haber cambiado en el sentido de que no necesitan ya seguir liberando las emociones del pasado porque ya las liberaron y además por otro lado están viviendo   fluidamente las emociones del presente. Las dos cosas constituyen un corta piso desde el punto de vista de la cultura, porque la cultura como tiende a no permitir en la vida cotidiana las emociones, entonces le pone corta pisas tanto a la liberación de las emociones pasadas como a la liberación de las emociones del presente. Eso es interesante, estamos viviendo en una época en que Reich vuelve en gloria y majestad, porque Reich hizo todo un estudio sobre la plaga emocional. Es decir, como la sociedad se contagia emocionalmente y se perturba. Y las sociedades contemporáneas son altamente plagas emocionales. Por ejemplo para Reich hay dos indicadores claves de plaga emocional: la delincuencia y la pornografía. Yo agregaría un tercero: la superficialidad, la impavidez, la impersonalidad. La delincuencia es la respuesta al abuso. La desigualdad social es un abuso y da como respuesta la delincuencia. La farándula es una respuesta superficial, un distractor, opio.

 

Entonces si la corporalidad cambia, si los hábitos cambian y si la emocionalidad cambia, estamos en presencia de cambios que son indicadores de  que el proceso tuvo algún sentido. Si las creencias más profundas cambian, estamos en presencia de cambios. Por ahí va el espíritu Hahomi: ¿qué vamos a evaluar como cambio? El cambio de las creencias, fundamentalmente las creencias ocultas, inmanentes e inconscientes.

 

Todos los métodos tienen algo que se destaca como elemento de cambio.

 

En el Focusing si cambias tu relación con tus sensaciones, ese es el cambio. Si empiezas a ocuparte de tus sensaciones, lo que en Gestalt sería escucha tu cuerpo, y eso empieza a operar entonces tienes una relación holística, que es el cambio. Y si este avanza, es un avance muy interesante porque las sensaciones son el borde, la frontera con el sí mismo.

 

En la Gestalt, es el desarrollo de la percepción de la consciencia y de estar en el presente. Si haces eso, es un cambio muy favorable y eso puede ser observado a través de indicadores.

 

En Reich, el gran elemento es el reconocimiento de los afectos infantiles, recuperar todo ese mundo que había sido reprimido, liberarlo y además comprenderlo.

 

En Hakomi es liberar las creencias ocultas y reconsiderarlas. Si las creencias ocultas, inmanentes e inconscientes aparecen a la consciencia y se pueden observar, estudiar, chequear y la persona decide qué hace con esas creencias si las mantiene o no, ese ha sido un proceso de cambio. Tambiién generarnos un encuentro con nuestro niño sano y, a la vez, reparar al niño dañado resolviendo su “experiencia faltante”.

 

Entonces cuando estamos en el gestalt drama chequeando, estamos chequeando los momentos, los hábitos del proceso, los hábitos históricos, los temas centrales y tenemos una zona hipotética que vamos a tener que considerar después, “esto” ¿qué implica en términos de creencias? Esto está implícito en el chequeo, hay un telón y detrás están las creencias ocultas, inconscientes e inmanentes. Enfatizo esto, ya que no se trata de las creencias conscientes, son las otras, las que van a tener que aflorar.

 

Ejemplo:

En un proceso con una persona, ella evoca o imagina que a los 2 años estaba en silencio con su Madre porque ella estaba con su hermano guagua al que prefiere y le dice que no moleste.

La creencia consciente puede ser: “yo creo que molesto” y la inconsciente: “mi madre no me quería”….entonces si te quedas con la creencia consciente no vas a captar la experiencia faltante, porque la experiencia faltante en ella es tener la convicción de que la mamá sí la quiere. Ella tiene dos características: una es que ella es silenciosa y tiene en la boca el gesto del silencio, tiene mutismo, ha hecho un esfuerzo con la boca para no hablar y además es hiperactiva, tiene que estar moviéndose. A los dos años, tiene que quedarse callada y por otro lado se mueve para que la mamá le preste atención. Es el momento en que se construye el hábito histórico. El tema no es que la mamá no la quería, el tema es que ella no tiene el sentimiento de que la mamá la quiere. En el niño se hace necesario internalizar a la madre. En Hakomi, si llegas al punto en que puedes develar o instalar el amor de la madre, has resuelto la experiencia faltante.

 

En el Gestalt drama tenemos que llegar a poder representar la creencia inconsciente y para eso anotamos los momentos en términos de hábitos de proceso, históricos, temas centrales más todo lo que va a ocurrir en el proceso. Vamos a representar el si mismo. Esto fundamentalmente son sentimientos, no historias.

 

Hay indicadores de hábitos de proceso que pueden ser verbales o no verbales. El acompañante está preocupado de los indicadores para poder proponer experimentos y que a partir de eso la persona elabore y sucedan dos cosas el darse cuenta o la expresión de emocionalidad, y va a seguir recursando sobre eso. Los indicadores son fundamentales para el acompañante ya que si no percibo indicadores…qué hago? La clave es que yo percibo y el paso siguiente es yo percibo indicadores para hacer experimentos. En el psicoanálisis el psicoanalista percibe una narración que analiza para después entregar su apreciación, de la relación que hizo entre lo que percibió y la estructura que tiene detrás de eso en términos de modelo de comprensión del ser humano para devolvérsela en un lenguaje coloquial al paciente. El psicoanalista no está preocupado de percibir para experimentar, sino de percibir para analizar lo que percibe. En nuestro modelo la percepción es más específica y detallada: percibir indicadores verbales y no verbales de carácter consciente y no consciente.

 

Entonces, se han tomado nota de todos estos aspectos, del proceso y, además, los que están más cerca del modelo jungiano tomarán nota de los arquetipos que aparecen. Todas las personas en nuestro trabajo, damos cuenta de arquetipos que están inmanentes en nosotros. Se pueden ver en manifestaciones tradicionales como el tarot, siendo mucha más que eso. Los arquetipos son sellos originarios del universo que tiene un ser humano.

 

SEGUNDA ETAPA:

 

Demos por descontado que el proceso se cerró, se retroalimentó, se teorizó.

 

El grupo se reúne y analiza la información que recogió. Esta parte es cabezona. Se ponen de acuerdo y consensuan. Vamos a tener un perfil de lo que fue el proceso de la persona y de lo que está implícito bajo estos términos. Se comprende desde afuera el adentro de otra persona, pero todavía estamos en el afuera. Eso nos va a dar un mapa de lo que hemos notado de la persona desde afuera.

 

TERCERA ETAPA:

 

La tercera sesión es la sesión de fondo. En esta sesión todo el material que se ha analizado, se vuelve a revisar bajo la perspectiva de que esto me está sucediendo a mí. Es decir es un acto de empatización profundo. Aquí hay dos vías y deberían usarse ambas. Una es: “esto”, ¿cómo me sucedió a mí en mi vida”, es decir, asumiendo que soy el participante; y hay muchos “estos” que se han recopilado en la etapa anterior. La segunda: “esto”, ¿cómo me afectaría si me hubiese sucedido tal cual, en mi vida”. Este es un acto de empatización así es que aquí no cabe el análisis. Aquí hay que vivirse esa cuestión internamente. Es el paso más importante porque es la primera vez durante el proceso donde realmente nosotros nos ponemos en el adentro del otro. Recién ahora podemos pasar a la cuarta sesión.

 

CUARTA ETAPA:

 

Esta noción que tenemos ahora del adentro, porque nos pusimos adentro y lo vivimos en carne propia, cómo lo representamos, qué representamos y de qué manera lo representamos. Aquí hay que darle varias vueltas al perno…primero surge lo primero, luego se va más allá y cuando se revisa por cuarta vez, recién se empieza a ver qué se va a representar y luego viene el cómo.

 

Cuando el Gestalt drama da en el clavo porque representa el mundo interno de la persona, primero remece a los participantes en esa etapa de empatía, se mueve mucha energía en los participantes. Segundo y clave, habiendo llegado a representar el mundo interno, remece inmediatamente al participante porque es muy fuerte la visión  y la audición que tienes de algo que eres tú misma por dentro, es muy potente, llega al corazón del alma.

 

Queda la incorporación del participante al Gestalt drama, que es un recurso que viene del psicodrama. El participante puede decir a esta escena yo le modificaría un poquito. Es como hacer la resonancia. Después viene el proceso de incorporar al participante en los personajes. Yo sugiero no empezar por el mismo, por su centro. Sugiero empezar por los personajes internos que no son tan potentes. Es una suerte de polarización activa, que vaya poniéndose en todos sus papeles y los vaya representando. No hay muchos personajes, tres o cuatro.

 

El Gestalt drama es de mejor calidad cuando incluye la reparación de la situación interna y. por lo tanto, la inclusión del participante , como actor de si mismo, es a partir de ese momento de inflexión en que la reparación ocurrió. Las representaciones son metáforas entonces hay muchas posibilidades creativas para resolver un Gestalt drama.  

 

martes, 24 de abril de 2012

La Gestalt, una forma de ser. (abril,2012)


La Gestalt, una forma de ser.    (abril,2012)                                                                     Pato Varas Santander.

En mi opinión, la Terapia Gestalt es una filosofía de vida que sirve de terapia. Y no sólo una terapia. La Terapia Gestalt es una filosofía y forma de ser que nos acompaña en nuestra intencionalidad y perseverancia de ser humanos, más humanos y más dignamente humanos. A ella le interesa nuestra esencia humana que no es una abstracción, sino aquella que va inseparada a nuestra vida, nuestra existencia y el universo.

                Ser o pretender ser un terapeuta Gestalt es aceptar desde la humildad y la solidaridad que se es parte de una comunidad de aprendizaje humano que desde ella misma se conoce, reconoce, valora y crece. Ser terapeuta Gestalt no es un status ni un rol. Es un quehacer compartido donde, a veces damos, a veces recibimos. Donde, en esencia, interaccionamos como seres humanos. Como toda forma de ser, la terapia incluye principios, historia, personalidades, procesos, cambios, errores y aciertos. Y, en ello, es acertada cuando se acepta imperfecta, cambiante y, a la vez, perseverante y responsable.

                La Terapia Gestalt no es una parte de Fritz Perls. Fritz Perls es una parte de la Terapia Gestalt. Una parte muy importante, pero no más importante que la singularidad del encuentro e interacción de dos o más seres humanos vivos que hoy se reúnen a explorar su esencia y existencias propias. En cada uno de esos encuentros es posible que se recreen o recreemos formas de “ajuste creativo” como las que ideó y desarrolló Fritz. Es posible que términos como “silla caliente”, “silla vacía” y otros surjan y lo hagan con toda la fuerza y valor que posee la historia. Y, más allá de ello, con la profundidad que implica la red de relaciones y trama de la vida interactiva. Sin embargo, lo esencial de la Gestalt es, precisamente, esa Gestalt que ocurre aquí y ahora, anudando pasado, presente y futuro.

                En esencia, la Gestalt de cada ser y de todo ser es su sentido de congruencia. Su estar siendo “aquí y ahora” su sentido de vida, aún desde nuestra naturaleza humana no-perfecta. El acto de dedicarnos a ser un acompañante/participante gestáltico inmerso en una comunidad de aprendizaje humano de lo humano supone aceptar una forma de ser y de vida congruente con dicho acto. Desde luego, este es un asunto más complejo y profundo que una dada especialidad o profesión. Y, a la vez, un asunto más exigente que la mayor de las exigencias profesionales.

                En el meollo de todo gran compromiso están nuestros valores y nuestra afectividad. Y si esto es de verdad así, también están, inexcusablemente, nuestro estudio, trabajo, intelecto, voluntad y amor. En la historia existen muchos ejemplos de comunidades dedicadas a los más altos compromisos valóricos y espirituales y, precisamente, por ello, dedicadas al estudio de modo sistemático y continuo.

                Con los años nuestra propia relación de congruencia / incongruencia nos va permitiendo, de algún modo u otro, encarnar nuestros propios principios y junto con ellos desarrollar una cierta actitud  de vida e interacción. Es desde este hecho que, posiblemente, generamos las herramientas y recursos de acompañamiento y participación que aportan a la auto comprensión y cambio humano que, más que terapéutico, es dignificador.

                Cada comunidad de aprendizaje humano (de lo humano) lo que busca, entre muchas cosas, es permitir a cada integrante una profunda y amorosa conversación interna que le lleve, desde su esencia, a ser del modo más pleno y auténtico el ser que podría y aspiraba a ser.

                El famoso ¡hazlo! (¡do it!) de la Terapia Gestalt no ocurre porque alguien lo pida, exija o proponga para otro, sino porque, en la conversación interna, ese ser descubre el cómo hacerlo y, en consecuencia, si lo elige, puede hacerlo.

domingo, 15 de enero de 2012

Programa de Formación de Facilitadores de Desarrollo Personal

PROGRAMA ANUAL 2019 DE FORMACIÓN DE FACILITADORES DE DESARROLLO PERSONAL (TERAPÉUTAS HUMANÍSTICOS TRANSPERSONALES).

 Entre el 15 de marzo de 2019 y el 05 de enero de 2020 realizaremos nuestro PROGRAMA en modalidade anual de 12 fines de semana en sistema residente y con alimentación incluída. Las inscripciones se encuentra abiertas.
El PROGRAMA como es habitual desde 1983 cubre seis áreas de formación:

Área de Terapia Cuerpo-Mente:
- Psicocalistenia.
- Yoga.
- Método de Consciencia Corporal, Feldenkrais.
- Método de Consciencia Sensorial, Selver.
- Focusing Corporal de Gendlin
- Gestaltdanza de P. Varas
Área de Terapia Emocional Integrativa:
- Bioenergética de Lowen.
- Terapia Reichiana.
- Terapia Neo-reichiana de Totton.
- Rebirthing.
Área de Terapia de Lenguaje e Integración:
- Terapia Gestalt de Perls.
- Terapia Hakomi de R. Kutz.
- Psicodrama de Moreno.
- Programación Neurolinguística.
- Logoterapia de V. Frankl.
- Constelaciones Familiares.
- Gestaltdrama de P. Varas
Área Meditativa:
- Tai Chi.
- Meditaciones Osho.
- Meditación Pasiva.
Área Interactiva:
- Metodología de los Grupos de Encuentro de W. Schutz.
Área de Autogestión Comunitaria:
Apoyo a la Autogestión.

Estudiantes universitarios, Psicólogos, Educadores yAsistentes Sociales cuentan con becas parciales.

El PROGRAMA  es cursado en nuestra sede principal, Centro "AlmaSur" en Talagante, R. Metropolitana, CHILE. mail: varaspatricio@hotmail.com


ALMASUR  y La Escuela Chilena de Desarrollo Personal y Terapia Gestalt es una Institución con Personalidad Jurídica dedicada al ámbito tanto de la formación y capacitación de Facilitadores y Terapeutas, como a la realización de Talleres, en Desarrollo Personal y Terapias Humanístico-Transpersonales.
 ALMASUR  realiza sus actividades en su propia sede, el Centro de Desarrollo Personal y Terapia Individual y Grupal, AlmaSur.
Nuestro Escuela  forma y capacita FACILITADORES y ofrece TALLERES desde 1983. Ubicada en el Km. 32 (letrero MILLARAY 6983) del camino a Talagante cuenta con una nueva sede que incluye un salón octogonal de trabajo y una residencia con dormitorios, comedor, cocina amplia y baños; árboles frutales, zona para carpas, piscina, estacionamiento para autos y acceso fácil. El autobús “Talagante-El Monte” que sale del Terminal San Borja, andén 18 (combinación Metro Est. Central) pasa por la puerta de la parcela en el Nº 6983- citófono de entrada 6ª.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Una Escuela Formadora (1983 - 2011)

ESCUELA CHILENA DE DESARROLLO PERSONAL Y TERAPIA GESTALT, ALMASUR.
Una Escuela Formadora.

Desde 1983 nuestra Escuela imparte formación de Terapeutas Humanísticos Transpersonales, a través de nuestro PROGRAMA DE FORMACIÓN DE FACILITADORES DE DESARROLLO PERSONAL; formación de Terapeutas Gestálticos Integrativos, a través de NUESTRO DIPLOMADO EN TERAPIA GESTALT INTEGRATIVA; y ocasionalmente, Terapeutas especialista en el área emocional, a través de nuestro DIPLOMADO EN TERAPIA EMOCIONAL INTEGRATIVA.
Nuestro enfoque es Humanístico Transpersonal y ha sido desarrollado a partir de mi formación como Terapeuta Gestáltico en el ESALEN INSTITUTE de California. USA en 1977. Dicha estadía me permitió acceder a diversos métodos y técnicas que ofrecía el Instituto:
Métodos de trabajo corporal como el método de Conciencia Sensorial de Charlotte Selver, el método de Conciencia Corporal de Moshe Feldenkrais, Pisocalistenia de Oscar Ichazo, el Masaje Esalen  y el Tai Chi.
 Métodos de Trabajo Emocional como la Bioenergética de Alexander Lowen, La Cartografía Corporal de Ken Dytchwald, y los métodos y técnica Reichianos y Neo-Reichianos.
Métodos Integrativos como la Psicosíntesis de Roberto Assagioli, el Psicodrama de J. Moreno y especialmente la Terapia Gestalt de Fritz Perls aprendida con su sucesor y Director de Esalen,  Dick Price.
Métodos Meditativos como las meditaciones activas de Osho (en la época B.S. Rajneesh) y las meditaciones pasivas como el Zazen.
Métodos de Trabajo Grupal de mucha importancia en Esalen como la Metodología de los Grupos de Encuentro de William Schutz;  acompañado de actividades lúdicas, deportivas, de riesgo y mucho baile y danza.
De vuelta en Chile, como ha dicho el Buda había ”mucha leña que cortar”, mucho trabajo que primero lo plasmé a través de talleres de desarrollo personal en el CPEIP de Lo Barnechea (mi casa laboral desde 1976 hasta 2010) y mis talleres de Terapia Gestalt en mi casa.
Para 1982 junto con nuestra recordada Ruth Hoflich creamos el Instituto Integral de Cultura en Viña del Mar y a la sucesión de talleres de fin de semana siguió en 1983 nuestro primer grupo en formación.
En 1986 está formación la ofrecí en el CPEIP alcanzando  a más de 2000 profesores, psicólogos e interesados entre los años 86 y 99. Los grupos en formación en el CPEIP funcionaron durante años con el tope máximo de participantes (123) e incluyeron la creación de sistemas residentes de 28 días con participación de hijas e hijos de las participantes especialmente. La experiencia del CPEIP concito el interés de participantes de todo Chile y de varios países como Argentina, Ecuador, Colombia, Paraguay, Uruguay, USA, España, Alemania, Bélgica, Holanda y Suiza. A través de la editorial del CPEIP publiqué más de diez títulos referidos al Desarrollo Personal.
Para 1991 junto a varios egresados creamos la Sociedad Chilena de Desarrollo Personal continuando durante años nuestra vocación formadora.
Finalmente 1999 fundé la ESCUELA CHILENA DE DESARROLLO PERSONAL Y TERAPIA GESTALT, ALMASUR, entidad en la que he continuado esta hermosa labor formativa, tanto en nuestra modalidad anual de fines de semana como en la intensiva de verano, hasta estos días. La Escuela está constituida por un equipo formador de excepción y de gran experiencia; todos los cuales, sin excepción han realizado su formación como Facilitadores y como Diplomados. Son ellos:
Erik Cortés, desde 1984. Psicólogo, Orientador Vocacional y profesor de Filosofía. Especialista en Bioenergética y Psicodrama.
Gloria Dreisziger, desde 1984. Diseñadora. Especialista en Renacimiento, Terapia Gestalt y Psicocalistenia.
Olivia Carvajal, desde1986. Dra. En educación. Especialista en Encounter
Luis Castro, desde 1986. Profesor de Ed. Física. Especialista en Método Comunicacional de V. Satir.
Polo Morandé, desde 1990. Profesor de Física. Especialista en Chamanismo, métodos Arquetípicos y Eneagrama.
Armando Bejarano, desde 1994. Psicólogo. Especialista en Terapia Estratégica, Logoterapia, Meditación y Tai Chi.
Oscar Torres, desde 1995. Magister en Educación. Especialista en Programación Neurolinguística a nivel de Trainer.
 Aníbal Bascuñán, desde 1995   . Director de la Escuela Quirón. Especialista en Astrología y Tarot.
Carlos Godoy, desde 1997. Especialista en método Feldenkrais.
Gabriela Urzúa, desde 1998. Especialista en Gestaltdanza.
Pamela Carrasco desde 2000. Especialista en Constelaciones Familiares.
Sarala, desde 2001. Ingeniero Comercial. Especialista en Meditaciones Osho.
Paulina Sánchez, desde 2007. Odontóloga. Ayudante.
Anastasia Mamlai, desde 2008. Ayudante.
Nelson Álvarez, desde 2009. Profesor de Ed. Básica. Ayudante.

Un grupo de egresados ecuatorianos de nuestro Programa liderados por la psicóloga Yolanda Suárez fundaron en Quito, Ecuador, la primera carrera de nivel superior en esta área en Latinoamerica, el Instituto Superior de Desarrollo Humano, CRE-SER, el cual otorga el título de “Tecnólogo en Desarrollo Humano”. Un esfuerzo magnífico al cual he colaborado entusiastamente.
Desde  nuestra sede principal, el Centro “AlmaSur” de Talagante  y a partir de 1999 han egresado de nuestro Programa de Formación de Facilitadores de Desarrollo Personal 60 facilitadores (terapeutas humanísticos transpersonales) con una formación cada uno de tres años o etapas y 1500 horas pedagógicas.
Desde 1999 han egresado de nuestro Diplomado en Terapia Gestalt Integrativa, realizado en las sedes de Las Condes, Iquique, Concepción, Talagante y Quito, 106 terapeutas gestálticos con una formación de dos años o etapas y entre 800 y 1000 horas pedagógicas.

La malla curricular de nuestro Programa incluye seis áreas de formación:
Área de trabajo cuerpo mente:
Método Selver de Consciencia Sensorial.
Método Feldenkrais de Consciencia Corporal
Psicocalistenia de Oscar Ichazo.
Tai Chi.
Yoga.
Gestaltdanza de P. Varas.
Danzaterapia reichiana.
Focusing Corporal de E. Gendlin.

Área de trabajo emocional:
Terapia Reichiana.
Terapia Neo-Reichiana.
Bioenergética de A. Lowen.
Rebirthing.

Área de trabajo integrativo:
Terapia Gestalt de F. Perls.
Gestaltdrama de P.Varas
Terapia Hakomi de R. Kurtz.
Psicodrama de J. Moreno.
Programación Neurolinguística
Constelaciones Familiares.
Logoterapia de V. Frankl.
Eneagrama.
Método Comunicacional de V. Satir.
Creatividad.

Área de trabajo meditativo.
Meditaciones pasivas.
Meditaciones activas de Osho.
Meditaciones nativas.
Uso de Arquetipos.

Área de trabajo grupal:
Metodología delos Grupos de Encuentro de W. Schutz.

Área de Auto gestión Comunitaria.
Sistemas Residentes.
Trabajo comunitario.

La malla curricular de nuestro Diplomado en Terapia Gestalt Integrativa incluye tres áreas formativas.
Área de trabajo cuerpo mente:
Psicocalistenia de O. Ichazo
Focusing de E. Gendlin.

Área de trabajo integrativo:
Terapia Gestalt de F. Perls.
Gestaltdrama de P. Varas
Terapia Hakomi de R. Kurtz.
Psicodrama.
Programación Neurolinguística.

Área de trabajo grupal.
Metodología de los Grupos de Encuentro de W. Schutz.

Desde el año 2010 estoy ofreciendo el SEMINARIO AVANZADO Y DIPLOMADO EN ACOMPAÑAMIENTO TERAPEUTICO INDIVIDUAL Y GRUPAL solo para egresados de nuestra Escuela y/o terapeutas  en ejercicio. Nos reunimos un sábado al mes para un quehacer de actualización que va mucho más allá de un trabajo meramente formativo.

Las bases  de nuestro actual quehacer están dadas:
Por la existencia de un lugar propio, la Parcela Almaray en Talagante, donde junto a mi hogar he construido el Centro “AlmaSur” que permite trabajar con tranquilidad en medio del campo y con una capacidad de estadía que varía entre 17 camas en el año y 25 en verano (con sistema de camping), piscina, sauna, pérgolas, árboles frutales y perros cariñosos.
El apoyo incondicional y enormemente laborioso desde 1997 de nuestra querida señora Normita, quien soluciona todos nuestros problemas de alimentación y estadía.
Y, especialmente,  del apoyo, comprensión, colaboración y amor de mi esposa Ximena, quien, además, como psicóloga y facilitadora ha sido también parte de nuestro equipo.
En los días en que el Centro está sin sus habituales participantes y sin sus interesados en terapia individual, el lugar nos acoge, a mi hija Jimena Amelie y a mí, en una danza cálida que le da más sentido a mi vida.
Con los años, lo que más destacan nuestras egresadas y egresados es: la calidad de la formación y los profundos lazos de amistad que nos unen.




Querido Pato: este documento no hace otra cosa que mostrar la coherencia que has desarrollado durante estos significativos años en la búsqueda del crecimiento y/o fortalecimiento de tantas personas que creemos en un mundo mejor, movilizado desde nuestro propio cambio personal, sin dejar de lado todos los "tropezones" que ello implique.

Me da gusto ver como ha crecido este proyecto, como se han concretado cosas importantes y no puedo dejar de robarte un poco de orgullo al sentirme parte tb. de esta formación. Quiero decirte que esa experiencia ha marcado significativamente el sentido de mi vida personal y profesional y eso se valora y agradece muchísimo.

No hay día que no recuerde alguna de las miles de experiencias y especialmente vivencias que tuve en mi periodo de formación con ustedes y que me permiten tener un baúl cargado de recursos maravillosos a los cuales puedo acceder y desde allí movilizar - me para avanzar. Es curioso, pese a que hace tiempo que no nos vemos y que por mi parte no me encuentro en estos espacios con ustedes mis hermanos del alma, estan junto a mi permanentemente.
Francisca Larraguibel
Psicóloga..
La Serena

Querido Pato:

Me he emocionado al leer tu presentación, es tan bueno saber de dónde vienes,genera un piso seguro y  yo me siento parte de ése mundo de personas a las que has formado repartiendo por todas partes muchas de las cosas que aprendí en la vieja "Pachamama".

Inquieta,  he aumentado mi experiencia con otras enseñanzas que me han permitido crear un espacio en el siempre díficil ámbito laboral. Este año decidí estudiar neuromúsica , la que uno a la risa, a la interpretación teatral , a la improvisación, al coaching vocal entre otras. Te cuento que partiré  además a fines de marzo a Barcelona a aprender todavía más dentro de ámbito de la risoterapia, aprovechando que mi hija Elizabeth está viviendo en Inglaterra. 

Comparto esto contigo, porque siento que el haberme transformado de una mujer insegura que sabía que quería hacer cosas , a quien soy , creadora, independiente, es causa de todas mis experiencias en el Desarrollo Personal.


Virginia Farfán.
Facilitadora de Desarrollo Personal (E.Ch.D.P)

martes, 29 de noviembre de 2011

Introducción al Gestaltdrama (junio 2011)

GESTALT DRAMA (Junio 2011)
Transcripción realizada por Sarala a la Introducción de la sesión del Seminario Avanzado de junio del 2011.

Es un método ideado por mí y su propósito es que el grupo represente, el mundo y el proceso  interno de un participante.
En un psicodrama lo que hacemos es representar las interacciones de un participante, la situación social, familiar o existencial en que él se desenvuelve a través de situaciones que el mismo ha narrado.

En cambio en el gestaltdrama hacemos abstracción de todo lo que es interactivo hacia el entorno de la persona y nos centramos en intentar descifrar el mundo interno de una persona e hipotéticamente representárselo y en la medida que esa hipótesis es adecuada es extremadamente removedor y positivo, ya que estamos mostrando visual y auditivamente lo que yo soy por dentro.
Para llegar al gestaltdrama hay que cubrir varias etapas.

1° etapa:             Acompañamiento individual en grupo.
                Durante el acompañamiento, una retroalimentadora toma notas de los momentos del participante, es decir, de los hitos porque pasa su proceso; una segunda retroalimentadora anota los temas centrales, hábitos del proceso y hábitos históricos e hipotéticas creencias ocultas, inmanentes o inconscientes. De haber más retroalimentadoras pueden observar su relación de coherencia entre su lenguaje verbal y no-verbal, sus rasgos caracterológicos e, incluso, sus manifestaciones arquetípicas.
2° etapa:             Análisis de los momentos del participante y demás aspectos observados.

3° etapa:             Empatía con el proceso del participante.
                               El grupo realiza dos tareas: 1) se pone en el lugar del participante y empatiza con él y su proceso.

                                                                                    2) asume el proceso como propio y lo observa como suceso personal.
4° etapa:             Construcción del Gestaltdrama:

                               El grupo elabora y construye el gestaltdrama ideando su posible representación. Si es posible incluye la reparación.
5° etapa:             Representación del Gestaltdrama.

a)            El grupo representa el gestaltdrama para el participante.
b)           Lo reconstruye a indicación del participante, e

c)            Incorpora en la representación al participante de modo que pase por todos sus personajes internos, hasta llegar a su personaje nuclear.
6° etapa:             Significación y sentido.

                               Tanto el participante como cada miembro del grupo exponen el sentido y significado personal que ha tenido el gestaltdrama y sus conclusiones.
Se necesita una recopilación importante de  información del participante. Una persona hace una silla caliente, un trabajo individual en grupo, el grupo toma nota de aspectos claves y después empieza meterse en el mundo interno y luego a construir la representación.

Para construir el gestalt drama el grupo retroalimentador debe meterse en su mundo interno.

El gestalt drama es tan eficaz y positivo para el cambio y transformación del participante como del grupo, porque el grupo realmente vive un proceso muy potente haciendo esta indagación dentro de sí mismo y además en interacción con otras personas que están haciendo lo mismo.
La característica del mundo interno de otra persona es que no tiene contacto con el mundo externo. Cualquier cosa que yo hable de mí, que tiene contacto con el mundo externo, no es mi mundo interno. La característica central es que cuando yo hablo de mi mundo interno, es que estoy hablando de algo que no tiene contacto con lo externo y que solamente yo tengo contacto con eso.

Representar eso, por otro,  es ambicioso.
Estamos puestos en una posición que es la de la gestalt en que todo se centra en la superficie de contacto de un organismo ambiente, donde hay 3 puntos clave.

El organismo o el mundo interno
El ambiente o mundo externo

El yo soy es el que se conecta con el organismo y/o con el ambiente y siempre es su organismo y su ambiente. El yo tiene dos rostros, con uno yo me miro a mí mismo y con el otro los miro a ustedes y en el medio yo hago la integración.  El yo es la interacción de organismo y ambiente.
Si repasamos la influencia de Reich en la gestalt, llegamos que a fin de cuentas el yo o es un yo natural o es un yo sano o es un yo genital o es un yo parapetado que pasa a llamarse ego o yo neurótico a raíz de los vaivenes de la interacción con el ambiente. Cuando pasa a ser un yo parapetado o un ego caracterológico ocurre que el yo asume conductas con respecto a mi mundo interno que son correlativas con el mundo externo que me está presionando y del cual yo me defiendo y el organismo entonces ya tiene dos enemigos: el ambiente y el yo. En el polo opuesto puede ocurrir que el organismo se alíe con el yo y ataque al ambiente. En ambos casos ocurre un desbalance o desequilibrio. Cuando lo que el ambiente quiere con mi organismo predomina, mi yo se hace aliado del ambiente en contra del organismo, el organismo sufre el abuso. Y cuando el organismo y el yo se hacen aliados, en contra del ambiente, el ambiente sufre el abuso. La diferencia está que en este último caso, el ambiente tiene una mayor capacidad de retrucar que el organismo, y entonces el yo y el organismo pagan la cuenta. El organismo es tan potente en su interioridad que gracias al ajuste creativo busca miles de formas por las cuales finalmente encontrar su punto de ajuste y esto tiene muchas manifestaciones. Ejemplo: buscar el lugar donde uno quiere vivir, en donde el organismo y su yo quieren estar. Es un proceso básico de poder.  Es decir, el organismo y el ambiente están equilibrados,  tienen fuerzas de influencia semejantes y equivalentes o no. Si es no, en uno u otro sentido estamos mal. A fin de cuentas el poder no es algo abstracto, es el poder de ciertos organismos sobre el resto. Las decisiones las toman organismos, personas. Poder es la capacidad de influir en otro. Cuando decimos ambiente, estamos diciendo un cuerpo de organismos que influyen sobre mí, mi grupo social, familiar, personas que constituyen mi ámbito histórico cultural, incluso personas que no están vivas.

El ambiente no es el ambiente, el ambiente es MI ambiente. Aquí hay 8 ambientes (tantos como personas habemos en el salón). Nadie puede meterse en el ambiente del otro. Uno puede colegir que está compartiendo un lugar, un espacio y un tiempo en que se da mi ambiente y se da el ambiente de otro, pero no es que el ambiente sea compartido ya que el ambiente es la percepción que yo tengo y la percepción implica mi historia, de modo que no hay como. Por eso no tiene mucho sentido que cuando trabajamos con una persona que quiere hacer un trabajo con su padre, pensemos en el padre real, porque el padre real no corta ni pincha. El único padre que corta y pincha es el que la persona percibe. Todo es una relación de analogía.
En psicología hay dos palabras claves: interacción y analogía. Todo es analogía. Analogía significa que algo es igual y distinto a otra cosa, solamente tiene una relación de comparación.

En la base, la persona, el yo, vive en una situación de búsqueda de equilibrio y este equilibrio en esencia es entre su organismo y su yo y su ambiente y esto genera finalmente el creer que la vida tiene sentido.
En términos reichianos, la familia influye al organismo, esta influencia puede ser positiva o negativa y depende del organismo que es. Hay un punto de masa crítica en que finalmente la influencia es sopesada y reconocida por el organismo y la influencia genera efectos y se puede notar lo bueno y lo malo de la influencia. Esto lo vemos desde nuestro propio interés.

Hay una situación en que lo que el ambiente hace sobre el organismo tiene tal nivel de influencia que queda introyectado, que ya no deja de tener efecto, permanece en su efecto. En Gestalt, a esto se le llama introyección. En Gestalt siempre vean el tema desde el punto de vista del contacto.
 La confluencia: se percibe la confusión, algo en la superficie de contacto en la cual no se puede saber a qué lado pertenece, se sabe que pertenece a la interacción. En la vida real de la persona, hay situaciones familiares en que hay confluencia. El sujeto no sabe si lo que está interaccionando es algo que depende de él o de la familia o de una zona mezclada de ambos familia y sujeto. No es claro si es algo propio mío o es algo propio de la familia, o algo que quedó entre medio y yo no sabría distinguir cuánto de eso me pertenece a mí y cuánto a la familia o a la sociedad.  Eso quiere decir que la superficie de contacto está entre mezclada. Cuando decimos que buscamos en terapia una gestalt nítida, una de las cosas que buscamos es que la confusión disminuya, que una persona pueda tener nitidez en su zona de contacto, en su existencia, que es lo suyo y que es  del otro.

La confluencia hace que eso que confundo, a veces no sé si es algo que estoy proyectando o introyectando, que son las dos formas de punzar en el contacto, en una dirección o en otra. De la confluencia emergen dos posibilidades: algo es proyectado y/o algo es introyectado.
Cuando yo proyecto, yo le atribuyo al otro y al medio, cosas que no le pertenecen, me pertenecen a mí. Cometo dos errores: le atribuyo al otro lo que no es del otro y no me atribuyo a mí lo que es de mí.

El error en la introyección, a raíz de la confluencia, solo nace cuando yo me apropio de la introyección. Es decir, esto está confuso, me sigue punzando y viene del ambiente y no sé cómo sacármelo
Introyección significa que el yo se hace cargo de la influencia del ambiente y lo convierte en influencia propia sobre el organismo. El error es que algo que yo le debería atribuir al ambiente, me lo empiezo a atribuir a mí mismo, como yo. Ejemplo: como decía mi viejo, lo más importante en una reunión es  llegar a la hora, yo siempre llego a la hora. La influencia yo la hice propia, sea buena o no.

Una situación más, la retroflexión, algo que quisiera descargar en el ambiente, no lo hago y lo vuelco sobre mí mismo. Mi ira hacia el otro o lo otro la vuelco sobre mí mismo.
Volviendo al gestaltdrama, y en lo que respecta al grupo que va a retroalimentar a una persona, no hay nadie que esté libre de pecado. Todos al igual que el participante, tenemos nuestros propios conflictos, crisis, zonas dañadas, heridas, improntas, nuestro lado más sano y nuestro lado neurótico lo cual nos va a servir porque como se trata de empatizar con el sujeto y por analogía comprender su mundo interno, yo no tendría ninguna posibilidad de comprender el mundo interno de una persona que tiene una herida si yo no tuviera ninguna herida.

Empatizar con el dolor de una persona la  que se le ha muerto un hijo, si a mí no se me ha muerto un hijo no es lo mismo que si  a mí sí se me ha muerto un hijo... Para empatizar yo recurro a mis dolores. La empatía tiene muchos canales. Yo puedo empatizar con la ausencia, la tristeza, el desamparo. Todo el mundo de una persona es empatizable en término de que las conductas, los procesos internos que vivimos las personas son análogos. Son análogos en un sentido similar, cuando yo y tú estamos tristes, estamos en un ámbito semejante y por eso son reconocibles. También es un fenómeno cultural. Ejemplo: la ceremonia del canta-llora en Isla de Pascua.
Entonces la afirmación “ponte en los zapatos del otro” es una afirmación figurativa, ya que nadie se puede poner en los zapatos de nadie. Es mejor la frase:” él llevaba sus huellas y yo las mías y caminábamos juntos”.

Entonces, empatizar, que es un concepto clave en el trabajo, es: yo empatizo conmigo mismo, a propósito de lo que el otro vive y en la empatización conmigo mismo descubro por analogía el mundo del otro, porque lo descubro en mí y si no lo descubro en mí, no hay cómo empatizar.
Yo descubro que esto me conmueve y entonces hipotetizo que es una conmoción similar, equivalente a la que está teniendo el otro, porque yo encontré mi propia conmoción, no es que yo haya encontrado la conmoción del otro.

La clave del gestalt drama es yo empatizo, entro en mi propia profundidad y esta es semejante a la de cualquier ser humano y al estar en ese ámbito entonces se me devela el mundo interior del otro hipotéticamente.
La empatía se prueba en la acción. Yo le puedo transferir lo que empaticé al otro, la transferencia que hago es desde el lenguaje, desde la actitud corporal, y el otro asume que ha sido empatizado.

Cuando estás con una persona con la cual has tenido la misma experiencia dolorosa, tu empatizas con eso y  la clave es que emites una acción que tiene un poder de encuentro que difícilmente lo tendría si no tuvieras la misma experiencia dolorosa. La cualidad de la experiencia semejante genera la cualidad de la empatía y por lo tanto la cualidad de la acción.
De todo lo que me influye, qué es lo que yo elijo que me influya. Eso significa que va en una dirección semejante a la que voy yo. Las influencias histórico-culturales son muy fuertes.

Siguiendo con el gestaltdrama dijimos que vamos a empatizar a propósito del otro, del que hizo el trabajo en la silla caliente.  Entonces ahora cómo organizamos la información que la persona entrega y que es relevante para representar su mundo interno.
Varios acápites:

1.- Los Momentos
Cuando una persona trabaja en la silla caliente, tú puedes registrar momentos del participante y momentos del acompañante.

Los momentos del acompañante son reconocibles porque son básicamente las indicaciones o la forma cómo interacciona con el participante y generan hitos a los cuales llamaremos momentos. Algunos de esos hitos tienen inicio y termino, por ejemplo el proceso de acomodación. Es reconocible y se puede decir si hizo o no acomodación y cómo la hizo. Un segundo momento es la ampliación de consciencia. Otro momento es cuando se inicia el proceso de focusing, centrarse en la tríada sensación sentida, asidero resonancia.
El participante a propósito de estos momentos o cualquier cosa ajena a los momentos tiene sus propios hitos.

Lo que estoy proponiendo en el gestaltdrama es que el grupo sea capaz de reconocer los momentos del participante.
Al finalizar el proceso del participante tú puedes reconocer que pasó por varios momentos. Algunos son claves. Estos momentos han sido organizados por los métodos, esperando que el participante pase por esos momentos e invitando al acompañante para que genere esos momentos. Más allá de esa buena intención, los momentos del participante son sui géneris,  singulares e irrepetibles.

A veces nos damos cuenta que al inicio el participante marca un hito que va a ser fundamental en todo el proceso, por alguna declaración que hace o por algún movimiento que hace. Entonces hay que considerar dos cosas: el participante durante el proceso da cuenta de un lenguaje verbal y de un lenguaje no verbal. Y por lo tanto el trabajo del equipo es observar, reconocer y anotar el lenguaje verbal y no verbal al menos en lo que se refiere a hitos claves.
Dentro del lenguaje no verbal podemos reconocer reacciones que dan cuenta del mundo inconsciente y/o no consciente del participante. Aquí tenemos una puerta de entrada al gestaltdrama, que tiene la pretensión de representar el mundo interno del participante, que nos lleva directa o indirectamente al inconsciente del participante.
En el lenguaje verbal la persona da cuenta explícita o implícitamente de cuáles son los temas centrales, los hábitos históricos y las creencias. La retroalimentación la hace un grupo entrenado que debe detectar todo eso.

Los temas centrales, hábitos históricos y creencias es lo que aparece del mundo interno del participante.
Con el lenguaje no verbal aparecen los hábitos de proceso.  Es decir las personas nos comportamos de una determinada manera durante ese proceso.

El lenguaje no verbal puede ser consciente y no consciente. Cuando es consciente lo llamamos respuesta; cuando es inconsciente o no consciente lo llamamos reacción.
2) El empatizar.

Tenemos información para empatizar. Hay una sistematización de la pesquisa de la información.  Vamos a acceder de mejor manera al mundo interno de la persona, acceder a sus sensaciones, que implican un borde con el inconsciente, acceder a sus creencias que están detrás de sus hábitos, acceder a lo que no pasa por la consciencia de la persona y que implica un mundo desconocido para el propio sujeto pero que existe, acceder esencialmente a la forma de  la trama que tiene todo esto. Son datos que tienen un sentido para el sujeto y la clave no es comprender los datos sino es comprender el sentido de los datos, es decir la trama, es decir la estructura, la organización, la gestalt que conforman que significa estructura o configuración.
Todo lo que tomas de información y trabajas tiene sentido en la medida en que va en la dirección de generar un cambio y/o transformación que el sujeto necesita homeostáticamente.

Recuerden el flujo del proceso, en que hay un punto que se llama el punto de inflexión. Cuando tú trabajando reconoces el punto de inflexión que la persona expuso, entonces tú sabes el momento en que generó el cambio y por lo tanto sabes cómo esa persona genera cambio y eso es un aporte maravilloso en el trabajo.
En terapia, en desarrollo personal, en facilitación las personas descubrimos los puntos de inflexión de nuestro pasado. La terapia es de mayor calidad cuando podemos decir este punto de inflexión que voy a tomar hoy día van a generar esta historia en mi futuro. Esa es la verdadera consciencia, cuando yo puedo estar consciente de que mis acciones presentes van a generar una cierta tendencia. Significa que yo me hago consciente de mi presente y de mi futuro.

Con toda la información, puedes comenzar a construir el gestaltdrama en grupo. Va a ser necesario  empatizar, en el grupo debiera comenzar un diálogo respecto de lo que cada uno va descubriendo. La persona expuso todo eso y ahora vamos a ver cómo me resuena adentro y qué parte me resuenan más y cuáles menos y de qué manera, y entonces va apareciendo el sujeto interno y lo primero (eso requiere cierto acompañamiento) es empezar a despejar lo primero que surge que es el relato sobre las interacciones, o sea sobre el mundo externo del sujeto, lo que es propio de su cotidianidad que sería lo que es el psicodrama, para que empiece a surgir lo que hay detrás de esto. Surge entonces una hipótesis sobre mi mundo interno y ahí es donde yo digo que hay que darle varias veces la vuelta al perno, porque eso hay que irlo decantando y mejorando hasta que realmente aparece la configuración completa: sale a flote el submarino.
3) La representación.

Cuando la persona trabajó mostró cómo estaba el mar y si el agua estaba clara se pudo ver una imagen debajo del agua. Cuando te metes a empatizar y buscas construir lo que estaba debajo, ese es el tipo de  submarino que emerge. Y el submarino que sale a la superficie no necesariamente es el submarino del participante, pero debiera ser un submarino análogo. Primero, debiera ser un submarino, no un velero. Porque lo que el mundo que el sujeto expone es lo que viene del yo al ambiente y no estamos interesados en eso, estamos interesados en lo que está bajo la línea de flotación. La clave está en cuán análogo es el submarino que construimos. Ahora podemos representar ese submarino. En la representación entramos a los cánones del psicodrama. Hacemos la representación y el sujeto puede hacer las modificaciones que le parezcan y las modificaciones que vienen de su consciencia pero pueden ser sumamente válidas porque son las suyas y finalmente el participante ingresa a representar parte del submarino y ahí tiene una muy buena ocasión para hacer consciente lo que estaba inconsciente. Lo que está en el mundo interno nuestro no todo es inconsciente. Llamémosle al mundo interno mi sí mismo. Yo tengo un permanente diálogo con mi sí mismo, el cual tiene zonas que son muy conscientes y van acompañadas de sensaciones, sentimientos, emociones que son internas. Mi sí mismo incluye aspectos inconscientes que los he puesto en una sombra o en una zona de no reconocimiento o de rechazo o incluso he intentado sacarlos de mi sí mismo y fragmentarlos y dejarlos como entidades autónomas que están dentro de mí pero que yo no considero. Posiblemente la consciencia de todos estos aspectos tengan un efecto positivo y es que yo acepte de mejor manera mi sí mismo y defragmente o sea reúna las piezas sueltas y descubra que ese soy yo, ahí estoy completo. Cuando estoy completo, posiblemente tenga más energía, fuerza, voluntad, temperatura.
Hasta aquí por ahora.